Debajo de toda subestación, hay una red de puesta a tierra. Esta red garantiza una correcta puesta a tierra de todos los aparatos presentes en las subestaciones. La finalidad de esta red es mejorar la seguridad tanto del personal como de los aparatos presentes en una subestación. Con el tiempo, esta red se deteriora debido a la corrosión, los movimientos de tierra, la fatiga de la red, la alta conductancia de energía (rayos) y los daños en la construcción. Todo esto puede alterar la integridad de la red y provocar diversos problemas de seguridad.
Existen varios procedimientos de prueba para inspeccionar el estado de los sistemas de puesta a tierra. La norma más relevante es la IEEE 80 – 2013, que hace referencia a los métodos y técnicas de prueba prácticos para medir las características eléctricas de los sistemas de puesta a tierra.
Los dispositivos DV Power GGT200 y GGT300, en combinación con el módulo GGT-M, constituyen un sistema de prueba ideal para comprobar la integridad de las redes de puesta a tierra. La prueba se realiza inyectando corriente continua entre el punto de medición deseado y el punto de referencia. Por último, el estado de la red de puesta a tierra se determina en función de la información obtenida sobre la trayectoria de la corriente y la caída de tensión, así como de la inspección del flujo de corriente (por ejemplo, medición de la denominada corriente de “BAJADA”).